The Devil’s Candy, es una película moderna de thriller psicológico y terror mezclado con mucho heavy metal, que se estrenó en 2015. La cinta está dirigida y escrita por el cineasta Sean Byrne. Una propuesta novedosa y espontanea que logra su terrorífico objetivo: el darte un buen susto.

ARTE, METAL Y MUCHO TERROR
La historia nos presenta a una familia amante del heavy metal que anda en busca una nueva casa y se topa con una excelente oportunidad. Una casa en el campo que contiene perfecta para ellos, y que está en oferta. El corredor inmobiliario, quien les está mostrando la casa, les revela que en la misma han ocurrido muertes trágicas. Esto no los detiene y deciden comprarla de todas maneras.

El padre es un pintor que busca inspiración y la encuentra en su nuevo estudio. Lo extraño es que las pinturas que logra son macabras y reflejan lo que está en la mente de un asesino que antes vivía en esta casa, y quiere por sobre todas las cosas regresar. Esta familia desde entonces deberá enfrentarse a este mal que parece atacarlos desde adentro.

Sabiendo esto, la premisa de la historia juega con la crisis de la familia siendo atacados por algo oscuro y enfermo que podría suponer un elemento sobrenatural. Lo interesante es que al no confirmar esto, la trama se posiciona como un filme más sensato de lo que parece. Protagonizada por las excelentes actuaciones de Ethan Embry, Shiri Appleby, Kiara Glasco, Pruitt Taylor Vince, Craig Nigh y Marco Perella.

Acompañando a la trama, la cinta posee una potente banda sonora formada por grandes grupos de metal, como: Metallica, Cavalera Conspiracy, Queens of the Stone Age, Pantera, Slayer, entre otras. Definitivamente una buena película que los amantes del metal y el terror van a amar.









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