La antología Monstruo de Netflix, conocida por revisitar figuras oscuras de la crónica negra, sorprendió a su audiencia con la más reciente entrega, Monstruo: La historia de Lizzie Borden. Lo que pocos esperaban era la aparición de una de las asesinas en serie más infames del siglo XX, Aileen Wuornos, en una narrativa que entrelaza su destino con el de la enigmática Lizzie Borden. Esta audaz licencia creativa, sello distintivo de Ryan Murphy, generó un debate sobre la ficción y la realidad.
La audaz conexión de Ryan Murphy
Ryan Murphy, cocreador de la exitosa franquicia de Netflix junto a Ian Brennan, ha demostrado una maestría particular en la reinterpretación de eventos y personajes históricos, a menudo con un enfoque dramático y psicológico. En Monstruo: La historia de Lizzie Borden, la cuarta entrega de la serie que inició con Monstruo: La historia de Jeffrey Dahmer, se optó por una conexión casi metafísica entre dos mujeres separadas por casi un siglo, ambas envueltas en crímenes que conmocionaron a sus respectivas épocas.
La serie nos presenta a una Aileen Wuornos que no solo conoce el caso de Lizzie Borden, sino que desarrolla una profunda fascinación por ella. Esta obsesión la lleva a visitar la histórica casa de los Borden en Fall River, Massachusetts, y a imaginar conversaciones con el espíritu de Lizzie, estableciendo un puente narrativo que busca explorar temas de abuso, violencia y la reacción femenina frente a un sistema opresivo.
El arco de Aileen Wuornos en la serie
El cuarto episodio de la serie rompe con la línea temporal principal, ambientada en 1892, para transportarnos a Florida en 1988. Aquí, Sarah Paulson encarna a Aileen Wuornos, quien es mostrada recogiendo a un hombre en la carretera. Lo que inicia como un encuentro transaccional, rápidamente escala a un acto de violencia fatal, culminando con Wuornos disparándole y matándolo. Este evento marca el inicio de su espiral criminal.
Poco después, la serie revela la conexión. Wuornos es vista con su novia leyendo un libro sobre Lizzie Borden. En una escena clave, Wuornos expresa su admiración: «Aquí está Lizzie Borden», dice. «Ella simplemente les está dando exactamente lo que se merecían. Le dio al mundo una advertencia de que las mujeres ya no deberían aguantar esta mierda.» Esta frase encapsula la interpretación que la ficción propone, viendo a Borden como una figura de rebelión contra el maltrato.
Más allá de lo real: La visita y las visiones
La conexión entre ambas mujeres se profundiza en el sexto episodio, cuando Wuornos visita la infame casa de los Borden. Mientras pasa la noche en el lugar de los crímenes de 1892, la serie entrelaza su historia con la investigación de los asesinatos de Andrew y Abby Borden, mezclando hábilmente el pasado y el presente. La línea entre la realidad y la ficción se desdibuja aún más cuando Wuornos comienza a experimentar visiones de Lizzie.
El clímax de esta conexión ficticia llega en los últimos momentos de Wuornos, cuando Lizzie Borden aparece para recibirla en el más allá. «Todo está perdonado. Todo está comprendido. Por fin», le dice el personaje de Borden. Según Ian Brennan, cocreador de la serie, esta escena busca ofrecer a Wuornos un cierre y una paz que nunca tuvo en la vida real. «Lizzie tiene un final feliz y Aileen no lo tuvo», explicó Brennan, «así que nos pareció adecuado terminar con ella y darle, si no un final feliz, al menos uno satisfactorio».
¿Quién fue la verdadera Aileen Wuornos y su relación con Lizzie Borden?
La Aileen Wuornos real fue una asesina en serie estadounidense, condenada por el asesinato de seis hombres en Florida entre 1989 y 1990. Durante su juicio, confesó haber matado a siete, alegando defensa propia. Fue sentenciada a muerte y ejecutada por inyección letal en 2002 a los 46 años. Su historia fue ampliamente documentada y adaptada, siendo la película Monster (2003), protagonizada por Charlize Theron, la representación más aclamada, que le valió un Oscar a la actriz.
Es crucial señalar que, a pesar de la intensa narrativa de la serie, no existe ninguna evidencia histórica que sugiera una obsesión de Aileen Wuornos por Lizzie Borden. Tampoco hay registros de que Wuornos visitara la casa de los Borden o que tuviera algún tipo de conexión con el caso. La fascinación, las visitas y las interacciones son elementos completamente inventados para la ficción de Netflix. Este tipo de licencias creativas son comunes en el género de true crime para explorar temas más profundos.
La intención de Ryan Murphy y su equipo no era reescribir la historia, sino utilizar a Wuornos como un lente contemporáneo para reinterpretar a Lizzie Borden. La serie busca presentar a ambas mujeres como parte de una cadena de violencia y abuso, y su reacción ante una sociedad que, desde la perspectiva de la ficción, las había maltratado. Es una forma de comentario social envuelto en el terror psicológico.
Monstruo: La historia de Lizzie Borden está disponible para su transmisión en Netflix en México y Latinoamérica. La serie invita a los espectadores a reflexionar sobre la delgada línea entre la realidad histórica y la interpretación artística, ofreciendo una experiencia inmersiva en la mente de figuras que han dejado una huella imborrable en la crónica negra.
Preguntas frecuentes
¿Es real la conexión entre Aileen Wuornos y Lizzie Borden en la serie?
No, la serie Monstruo: La historia de Lizzie Borden creó esta conexión como una licencia creativa de Ryan Murphy para explorar temas de violencia y abuso femenino.
¿Quién fue Aileen Wuornos en la vida real?
Aileen Wuornos fue una asesina en serie estadounidense, condenada por la muerte de seis hombres en Florida entre 1989 y 1990. Fue ejecutada en 2002.
¿Dónde puedo ver <em>Monstruo: La historia de Lizzie Borden</em> en México?
La serie Monstruo: La historia de Lizzie Borden, parte de la antología de Ryan Murphy, está disponible para su transmisión exclusiva en la plataforma Netflix en México y Latinoamérica.









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