Directamente desde la mente maestra de uno de mis directores favoritos, les presento a Crash, una retorcida cinta de thriller psicológico y erotismo de 1996. Escrita y dirigida por el maestro del body horror, David Cronenberg, y basada en la novela homónima de JG Ballard de 1973. El filme causó un gran escándalo por sus escenas de sexo y violencia gráfica, pero con el tiempo se convirtió en un referente de culto

Crash: una polémica cinta noventera de fetiches y erotismo
La cinta nos presenta la historia de un director de cine que lleva una relación abierta y hastiada con su compañera Catherine. Después de un accidente automovilístico casi fatal, el hombre se encuentra con la hermosa sobreviviente del otro automóvil en el hospital, Helen.

A su vez, también conoce a un hombre llamado Vaughan, quien les presenta su extraño culto; que celebra el erotismo de los accidentes automovilísticos. El organiza eventos de carreras en carreteras tranquilas, recreaciones secretas al estilo Hollywood de accidentes famosos que mataron a personas como James Dean.

Vaughan preside una misa sexual negra que fetichiza las heridas de las víctimas, sus pinzas, vendajes y suturas quirúrgicas y las imagina como parte del metal aplastado de los coches condenados. Es así como Ballard, Helen y Catherine, se obsesionan cada vez más con la emoción sexual del accidente automovilístico. Protagonizada por James Spader, Deborah Kara Unger , Elias Koteas, Holly Hunter y Rosanna Arquette.

Por donde se vea, Crash es una película perturbadora y quizá muy incómoda de ver para algunas personas, debido a su alto contenido explícito y su psicopatología fetichista. Una cinta con mucha intensidad sexual que te sumerge a una de las filias más raras que existen; y la mezcla en un festín de body horror que solo Cronenberg podría crear.










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