
«Onibaba»: Una obra de culto japonesa poco conocida sobre satanismo

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Onibaba (Demon Hag), es una inquietante película japonesa de terror y thriller psicológico, y una obra de culto poco conocida. Dirigida por Kaneto Shindo, uno de los mejores directores independientes del cine Japonés.

Obra de contrastes, de belleza y horror, de luz y oscuridad, vida y muerte, opresión y libertad, justicia e injusticia. Una fábula japonesa con un mensaje universal aterrador.
UNA PELÍCULA ERÓTICA Y ULTRAVIOLENTA
La película cuenta la historia de una mujer y su nuera, que sobreviven matando soldados y eventuales viajeros. Ellas roban sus pertenencias, para luego venderlas en el mercado negro. Estos dos personajes tiran los cuerpos de los hombres a una fosa en medio de un campo con vegetación alta y afilada.

Un día, su vecino Hachi regresa, trayendo la noticia de la muerte de su hijo. No le toma mucho tiempo comenzar a seducir a la hija, y los dos se involucran en encuentros sexuales nocturnos sin el consentimiento de la madre. Sin saberlo, la madre se da cuenta de su unión y debe hacer todo lo posible para detenerla, aparentemente por lealtad a su hijo, pero en última instancia por temor a su propia soledad y su deseo de ser vista.

INSPIRADA EN UNA PARÁBOLA BUDISTA
La cinta se realizó durante la Nueva Ola del cine japonés en la década de 1960. Onibaba, está inspirada en las parábolas Budistas Shin conocidas como yome-odoshi-no-men y niku-zuki-no-men.
La parábola trata sobre una madre que utiliza una horrible máscara para asustar a su hija y así obligarla a no ir al templo a orar. Molesto por la actitud de la mujer, Buda la castigará adhiriendo la máscara a su rostro. Sólo la perdonará cuando ésta ruegue que le permita quitársela. Sin embargo, con el castigo de desprender la piel de su rostro al ser liberada de la máscara. Este personaje es condenado a ser un demonio en vida de manera que su propia familia huirá de ella.

No obstante, Shindo reemplazará este elemento religioso y divino por uno más mundano, como es el sexo, haciendo que la naturaleza de moraleja de la parábola inspiradora se mantenga. pero hacia otros conceptos como la tensión sexual constante de ambas mujeres, que sugiere un lesbianismo contenido, el egoísmo de la mujer adulta y la conveniencia de la convivencia para sobrevivir.




















